Grupo Misionero
Casa Salesiana San Juan Evangelista

 

Bienvenidos


Dibujó: Gustavo Daguerre


Bienvenidos a la pequeña página de nuestro Grupo Misionero. Queremos contarles que somos un grupo de jóvenes que comenzó a reunirse hace unos siete años. En ese entonces decidimos formar un grupo misionero que tenga como objetivo llevar la palabra de Dios a distintos lugares anegados de nuestro extenso país.


  • ¿Cómo es el lugar?

Los Menucos es una población al norte de la Provincia del Neuquén, distante aproximadamente 500 km de la capital provincial. Desde Buenos Aires, son 1600 km... Forma, junto al paraje Caepe Malal, la Villa Curí Leuvú. Se encuentra a más de 1000 m sobre el nivel del mar...
 
Su población es de unos cuantos cientos de habitantes. No más. Algunos de ellos viven en el pueblo, en torno a la Capilla. Otros muchos, a varios kilómetros de distancia, distribuidos a lo largo y a lo ancho del valle que forma el río Curí Leuvú juntos a sus arroyos afluentes.

Al llegar, deslumbra la imponente vista del cerro Negro hacia el este, y el cordón nevado de la Cordillera del Viento. Completa el paisaje el sinuoso río Curí Leuvú, tan presente en la historia de la gente...

Se accede al lugar por una estrecha ruta de ripio que bordea el río desde Chos Malal y se abre camino a medida que asciende en altura lentamente. Tras un breve trayecto desde la ciudad, uno se encuentra finalmente con Los Menucos, que se desarrolla a un costado de la ruta, por donde los autos y las camionetas pasan “volando” camino a Tricao, la próxima ciudad importante, que es el lugar donde este grupo comenzó a dar sus primeros pasos a partir de 1998...

Y desde allí, resguardada por los álamos inmensos, se levanta la capilla San José; y se observan las primeras caras ansiosas por el “encuentro”.
 

“...Hablan bajito, sonríen al suelo y se persignan por agua del cielo.
Un mundo de viento con las campanas sonando en el pueblo...”
(León Gieco - “Rey Mago de las Nubes”)

 

  • ¿Qué hacemos nosotros?

Desde 1998, no sin mucho trabajo y esfuerzo, venimos misionando en varios pueblos del norte neuquino, llevando la Palabra sin “funciones extraordinarias”, sino a través del compartir vivencias con la gente de allá, simplemente.

Es cierto también que la mayor parte del tiempo, nosotros mismos nos sentimos misionados, porque desde la llegada a Neuquén, Dios no deja de maravillarnos con la imponente naturaleza de la región; pero más aún, con la sencillez y la humildad, manifestación de pureza, de quienes nos reciben en sus casas.

Cada año, en base a las necesidades del pueblo, preparamos un lema sobre el cuál se trabajará los 15 días que dura la misión, en el mes de Enero. Esto lo compartimos con ellos a través de visitas a las casas, charlas a la luz del Evangelio, actividades en la Capilla, celebraciones... y cómo buenos salesianos, y porque Jesús así nos enseña (“Dejen que los niños vengan a mí...”), siempre hay oportunidad para levantar una nube de polvo corriendo atrás de una pelota de fútbol con los niños, y con algunos misioneros “pataduras” entre medio...

Tratamos de llegar a todas las familias, muchas de las cuales viven a varios kilómetros de la capilla. Por eso desde temprano nos cargamos las mochilas a los hombros y emprendemos viaje a pie, de a dos en dos, abriéndonos paso entre piedras, arroyos; no faltan los que “se pierden” en determinado momento. No se desespera, porque vivir el camino en sí ya es experiencia de Dios y seguir adelante invita a continuar, “rumiando” las pisadas... hasta que se encuentran con el paso firme, cotidiano del que nos abre las puertas de su casa extendiéndonos un mate.

La visita consiste en un momento por la mañana, donde los misioneros, o “catequistas”, como nos llaman allí, pasamos por las casas para compartir un rato con la gente. Hay que tener en cuenta que a veces es la única visita que reciben durante todo el año, y por eso compartir unos mates y unas tortas fritas bastan para ver una gran sonrisa en esas caras curtidas por el sol.

Por la tarde, además de las actividades mencionadas para grandes y chicos, se organizan momentos para reunir a los adolescentes, quienes poco a poco se van conformando en los grupos que después llevarán a cabo su propia “misión” de hacer oratorio, encarar la catequesis de los chiquitos, animar las celebraciones, preparar encuentros durante el año.

Por último, realizamos otras actividades con la participación de todos: procesión a Caepe Malal, mateadas, campeonatos de volley y truco, visita al cementerio, ascenso al Calvario, etc.

En resumen, compartimos la alegría de la Fe con toda esa gente que cree, espera y ama, y que con la sencillez de su vida, aunque no lo sepan, cuestiona la de los misioneros que van a misionar pero terminan misionados...

  • Pre-Misión 2005 (Los Menucos/Tricao Malal en invierno)

 



Dos imágenes de la capilla de Tricao Malal (Julio 2004)


Trayecto Tricao Malal-Los Menucos


Los Menucos, desde la ruta que la une con Tricao Malal


Vista panorámica de Los Menucos desde el "Calvario"

 




La capilla "SAN JOSE" - Los Menucos
 

Ultima actualización 27-02-2003 19:14 © Juan Martín Opacak, todos los derechos reservados.